publicado el 24 de septiembre de 2010
Por fin a la venta "The Feeling Machines", el nuevo disco de The Magnetic Band.

- La banda magnética es grabada o leída mediante contacto físico cuando pasa a través de una cabeza lectora/escritora gracias al fenómeno de la inducción magnética.
- Hay canciones en los discos de American Analogue Set que jamás sonarán en una discoteca y que, no por eso, dejarán de fascinarnos. Algo parecido sucede con el segundo largometraje de The Magnetic Band. The feeling machines es un disco compuesto, recompuesto y maduro; como las películas de Víctor Erice o Agustí Villaronga, creado a espaldas del tiempo y personal hasta la médula.
- Han pasado 5 años desde que los mallorquines The Magnetic Band dieran a luz su primer y sorprendente LP How to be a hypnotist (Primeros Pasitos, 2005) y cuatro desde su inmediata secuela: el EP Love Science (Primeros Pasitos, 2006). Aquellas publicaciones, como los lomos de un buen libro, abrían y cerraban momentáneamente la aventura que hoy continúa The feeling machines.
- Quien llegue a escuchar The feeling machines pensará en los primeros discos de Migala, pero no por una cuestión estilística o genérica. Lo hará por la internacionalidad y el eclecticismo de las influencias que sugiere. Si no, por la certeza de que un disco así despertaría más adulación en EE.UU. o en Francia que dentro de nuestras fronteras.
- Los fans de Bedhead o The New Year lo saben mejor que nadie: no hace falta ostentar unas cuerdas vocales prodigiosas para crear melodías de voz sugerentes e inmaculadas. The Magnetic Band desandan esa misma línea continua en su recorrido por la autovía musical. Sus canciones cuentan rápido y cuentan bien. Eligen una emoción, la envuelven de música y, con un simple soplo, la vuelan como a una pompa de jabón.
- Para entender su trayectoria, merece también la pena decir lo que The Magnetic Band, ciertamente, no son. Están muy lejos de propiciar sintagmas del tipo: grupo revelación-con actitud y pose-de esos que rompen los escenarios-lo vas a flipar (puede que flipes, sí, pero de otra forma).
- Not too late merece un aparte por dos motivos de fácil exposición: (1) es una canción perfecta y (2) sintetiza todos los atributos que hacen de los Magnetic Band un grupo de referencia obligatoria en el ámbito nacional.
- Theo Angelopoulous decía que no hay nada rápido ni lento si en lo rápido y en lo lento hay verdadero ritmo. Canciones como This is the end of the world, Not too late, Love has no end, The long way back home, Out of blue, Summergirl o Last train son un ejemplo perfecto.
- Escuchar The feeling machines es mejor que leer o escribir sobre él.